Çakır: “Reconocer los derechos kurdos es tanto un derecho humano como islámico”

Şevket Çakır afirma que el proceso de paz es un paso histórico para los kurdos y promete su pleno apoyo para que tenga éxito.

LLAMADO A LA PAZ

El presidente de la Comunidad Islámica del Kurdistán (CIK), Şevket Çakır, evaluó el proceso de paz y sociedad democrática iniciado por Abdullah Öcalan, describiéndolo como un paso histórico que podría satisfacer las antiguas demandas de paz y libertad del pueblo kurdo. Çakır hizo hincapié en que la paz no es solo un objetivo político, sino también un mandato divino. Afirmó que el pueblo kurdo ha resistido la opresión durante décadas, pagando un alto precio en su lucha por la paz y los derechos.

Çakır afirmó: “El pueblo kurdo lleva mucho tiempo deseando la paz. Nuestro pueblo ha pagado un alto precio por lograr la paz en el Kurdistán sobre la base de la justicia y los derechos. La paz es un derecho ordenado por Alá. En la sura Al-Baqarah, Alá dice: ‘Entrad en la paz con todo vuestro corazón’. El Profeta también eligió la paz en circunstancias difíciles. Hoy, al defender los derechos del pueblo kurdo, debemos mostrar la misma determinación”.

Çakır subrayó que Abdullah Öcalan siempre ha defendido la paz y destacó las iniciativas de diálogo y paz que tuvieron lugar entre 1993 y 2012. Afirmó que estas iniciativas reflejaban claramente la búsqueda constante de la paz por parte kurda. Y agregó: “A lo largo de sus 52 años de lucha, Öcalan ha adoptado sistemáticamente un enfoque centrado en la paz. La parte kurda ha propuesto en repetidas ocasiones una política basada en la exigencia de la paz. Para garantizar el éxito de este proceso, todos y todas debemos cumplir con nuestras responsabilidades”.

El ejemplo del Tratado de Hudaybiyyah

Şevket Çakır destacó la importancia de la paz citando ejemplos de la historia islámica y se refirió al Tratado de Hudaybiyyah como una lección clave. Çakır también dijo: “En aquella época, algunas personas criticaron al Profeta e incluso lo acusaron de traicionar la causa. Sin embargo, el valor de la paz estaba por encima de todo lo demás. El Profeta eliminó la frase ‘Mensajero de Alá’ de su firma en el tratado y firmó solo con su nombre. Este ejemplo nos muestra que, para lograr una paz duradera, hay que hacer sacrificios y dar pasos audaces. Hoy, al defender los derechos del pueblo kurdo, debemos demostrar la misma determinación”.

Nuestras demandas para una paz duradera son claras.

Şevket Çakır afirmó que la parte turca sigue posponiendo las cuestiones utilizando repetidamente la retórica de la “hermandad”, y subrayó que deben garantizarse las demandas del pueblo kurdo.

Çakır explicó que el objetivo del proceso es poner fin a los conflictos, garantizar la lengua, la cultura y los derechos del pueblo kurdo y establecer la justicia social. Afirmó: “Como pueblo, nuestra lengua, nuestra cultura y nuestros derechos deben ser reconocidos. Deben adoptarse medidas legales para garantizar estos derechos. Se trata de un derecho tanto humano como islámico. Nuestro pueblo ha pagado un alto precio para vivir libremente, con dignidad y en paz”.

Çakır también llamó la atención sobre el significado universal de la paz para toda la humanidad y dijo: “Salvar una vida es salvar a toda la humanidad. La paz no es solo un deseo, sino también una responsabilidad compartida de la humanidad y una reivindicación legítima del pueblo kurdo. Este proceso es una oportunidad para poner fin a años de sufrimiento y garantizar nuestros derechos humanos. Defendemos la paz y haremos todo lo que esté en nuestra mano para garantizar el éxito de este proceso”.