A partir del 2 de julio se espera que muchos movimientos autónomos, anticapitalistas y ecologistas asistan a manifestaciones, y se espera que su número llegue a por lo menos 150 mil. La prisión separada construida especialmente para la reunión del G20 indica cómo la policía alemana se prepara para encontrarse con los manifestantes.
En contra de la Cumbre del G20, muchos grupos autónomos de izquierda lanzarán manifestaciones con el lema: "Bienvenidos al infierno de la Cumbre del G20". La policía alemana aprovechó esta ocasión para construir una prisión en un campo de once mil metros cuadrados, que cubre un antiguo mercado, dejando espacio para 400 personas, que estarán bajo custodia temporal.
Según los medios de comunicación alemanes, 70 células grupales y 50 células solitarias están esperando a los manifestantes del G20. Se dice que Alemania pagó por esta prisión de transición una cantidad de al menos 3 millones de euros, pero los gastos reales se informan que son mucho más altos.
La Cumbre del G20, a la que pertenecen la Unión Europea y 19 países que representan el 85% de la economía mundial, tendrá lugar en la ciudad de Hamburgo.
La Cumbre del G8 celebrada en 2007 en la ciudad alemana de Heiligendamm también fue testigo de una violenta represión por parte de la policía alemana contra manifestantes, uno de los cuales perdió el ojo debido a la sujeción directa al agua de presión, utilizada por la policía para dispersar a la multitud.