Las fuerzas policiales del cantón de Efrîn lograron detener a tres pandilleros de ISIS, que intentaron pasar tres puntos de control diferentes al cantón Efrîn de Rojava. Los miembros de ISIS son: Ibrahi El-Mihemed (18) y Ebu Udey El-Xer (19) de Deir Ez-Zor y Hesen Ebdulxemis (17) de la aldea de Granîc.
Después del cuestionamiento inicial, sus tarjetas de identidad fueron sometidas para investigación adicional. Los tres pandilleros confesaron haber ingresado a ISIS y llevado a cabo innumerables ataques contra Siria el Norte y Rojava.
El joven llamado Ibrahim El-Mihemed declaró que participó en muchas ofensivas contra las Fuerzas Democráticas Sirias (SDF) lanzadas en áreas previamente liberadas. También dijo que tenía la intención de perpetrar delitos en el cantón de Efrín, pero fue detenido y arrestado por las fuerzas Asayish de Efrín.
El miembro de la pandilla llamado Hesen Ebulxemis afirmó haber sido engañado con dinero y afirmó que a veces su salario mensual sería de unos 50 dólares. Dijo que también participaron en saqueos, robo de automóviles, armas y bienes de los civiles, agregando que cada uno de sus miembros capturó en cada ciudad una cuota de 500 a 800 dólares mínimo, y a veces incluso 2000 dólares por cabeza, dependiendo del tamaño de La ciudad respectiva que invadieron.
El más joven de los tres, con el nombre de Hesen Ebdulxemis, hizo hincapié en que en ocasiones cuando después de los ataques sus bolsillos estaban llenos de dinero, las mujeres de Êzidi se vendían por hasta 10 mil dólares, y a veces más.
El miembro de la pandilla llamado Ebu Udei declaró que ISIS aumentó su violencia contra la población civil, como asesinatos bajo la acusación de ser infieles y encarcelamientos aleatorios de los habitantes, con el inicio de la Operación de las SDF para liberar a Raqqa. También dijo que las pandillas de ISIS obligaron a los civiles a dejarse crecer la barba, y les prohibió fumar cigarrillos.
Ebu El-Udey declaró que estaban disfrutando de un apoyo masivo del estado turco, que afirma luchar contra el terrorismo. Udey confirmó incluso, que Turquía les suministraba entre otras cosas, también armas y drogas duras, que eliminaban cualquier sensación de miedo, para liberarse de cualquier emoción e intensificar sus actividades terroristas sin pensamientos.
Al final, los tres jóvenes pidieron al resto de los pandilleros de ISIS que abandonaran los grupos, ya que su único objetivo son los ataques y el odio a sembrar en Siria.