Una furgoneta de alquiler blanca, entró en las multitudes por la tarde en el paseo marítimo de Las Ramblas, en el centro turístico de la capital catalana, Barcelona. El ministro catalán del Interior, Joaquim Forn, confirmó que 13 personas perdieron la vida en el ataque y más de 50 resultaron heridas. Los informes varían en el número de heridos, llegando hasta 80 en algunos casos. 15 de las personas heridas están en estado crítico.
La policía catalana detuvo al hombre que alquiló la furgoneta utilizada en el ataque. La furgoneta fue alquilada desde una pequeña localidad catalana de Santa Perpetua de Mogoda, a 25 km al norte de Barcelona. Otro furgón similar se encontró en la ciudad de Vic, a 80 km al norte de Barcelona, y el inquilino también fue detenido. Uno de los detenidos fue anunciado por la policía como ciudadano de nacionalidad marroquí, Driss Oukabir.
Otro sospechoso se negó a detenerse en un puesto de control de la policía. Según los medios de comunicación en español, el sospechoso fue encontrado muerto en su vehículo a unos 3 km del punto de control donde la policía disparó al vehículo en un intento de detener al sospechoso.
La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, anunció un plan de emergencia para la ciudad, las víctimas del ataque y sus familiares. El municipio anunció que muchos eventos planeados en el centro de la ciudad han sido cancelados como parte de la situación de emergencia.
El primer ministro de España, Mariano Rajoy, anunció que estará en Barcelona para los esfuerzos de coordinación.
Muchos países emitieron mensajes de solidaridad con España y una lucha conjunta contra el terrorismo. El Consejo Militar Siríaco (MFS) también publicó un mensaje de condena y solidaridad, y agregó que "cumplirán [su] misión".