El CEO de Rheinmetall, Armin Papperger, habló con la revista alemana Focus sobre la situación de las actuales transacciones de armas con Turquía y los planes futuros con Erdogan.
Papperger dijo que el alcance político para las licencias de exportación es actualmente muy bajo en el lado alemán y que si la relación con Turquía no mejora, será difícil obtener un permiso de Alemania.
Rheinmetall es socio del proyecto de tanques nacionales turcos -Altay- junto con BMC. El proyecto le costará a Turquía 7.000 millones de euros, pero Rheinmetall aún no obtuvo un permiso del gobierno alemán para las exportaciones que se necesitan para el proyecto.
La empresa se encuentra en una situación difícil debido a la fuerte reacción del público. Los planes de la compañía en Turquía habían causado protestas, por la situación de los derechos humanos en el país. Un grupo de manifestantes había puesto un tanque fuera de servicio fuera del hotel de la conferencia que alberga la reunión de Rheinmetall, y exigió que se detuviera el negocio.
Actualmente, Rheinmetall emplea a unas diez personas en tecnología de defensa en Turquía para explorar el mercado de la retroadaptación de los tanques Leopard y prepararse para una posible participación en el proyecto Altay. El número permanece estable y actualmente no se incrementa.
Turquía tiene casi 1300 tanques de combate principales, incluidos 350 tanques alemanes Leopard 2.