El gobierno iraquí estableció condiciones previas para las negociaciones con el gobierno de Kurdistán Meridional. La oficina del primer ministro iraquí, Haider al-Abadi, emitió una declaración el lunes, pidiendo al gobierno kurdo federal que cancele los resultados del referéndum de independencia, antes de un diálogo serio con Baghdad.
Abadi también dijo que el Kurdistán Meridional debe acatar las decisiones tomadas por el Tribunal Federal y Constitucional.
No había indicaciones claras de qué sentencias judiciales debían respetar los kurdos, pero se cree que Abadi menciona las decisiones sobre la transferencia de controles fronterizos y el control sobre los ingresos petroleros de la región kurda.
La declaración de Abadi vino antes de la reunión de Abadi y del líder del KDP Masoud Barzani en París el 4 de octubre.
La relación entre Bagdad y Hewler es tensa después del referéndum de independencia, sostenido por la administración del Kurdistán del Sur.
Bagdad impuso una serie de sanciones contra la administración kurda, incluyendo el cierre del espacio aéreo para vuelos internacionales.
Irak también autorizó el lunes a extranjeros que quedaron varados en el sur de Kurdistán después de una prohibición de vuelos internacionales para abandonar el país a través de Baghdad, a pesar de no tener una visa federal.
"Cualquier persona puede salir del país vía Baghdad sin pagar una multa o por una visa de salida", dijo el ministro del Interior, Qassem Al-Araji, a periodistas.