Hedla Ehmed de Kobanê, se estableció en la ciudad de Maskanah, en Raqqa, hace 30 años, con su esposo. Cuando las pandillas invadieron la ciudad por completo, Hedla y su esposo no pudieron salir.
Hedla tenía 3 hijos, su hijo mayor vive en el extranjero. Su hijo Ferhan fue asesinado por las pandillas de ISIS.
Con lágrimas en los ojos, la madre dijo: "Cuando las pandillas supieron que somos de Kobanê y somos kurdos, nos llamaron infieles y se llevaron a mi hijo Ferhan a Raqqa".
Cuando Hedla fue a Raqqa para preguntar por su hijo, le dijeron: "Tu hijo era infiel, tenía relaciones con infieles y le decapitamos", y el cuerpo sin cabeza de su hijo fue arrojado a sus pies.
Madre Hedla dijo que el cuerpo sin vida de su hijo tenía marcas de tortura y todos sus dedos habían sido cortados.